Agua embotellada no more

Las cifras de la venta de agua embotellada van en aumento a nivel mundial y nacional; sólo en Chile el consumo de agua en botella aumentó más del 50% en los últimos 5 años. A pesar de que existe una ley de reciclaje que busca incentivar las buenas prácticas al hacer uso este residuo e iniciativas privadas y públicas que pretenden estimular el reciclaje, es fácil apreciar la gran cantidad de botellas que se encuentran en los basureros en las distintas calles de Chile y el mundo, las cuales finalmente llegan a rellenos sanitarios o basurales.

En Chile tenemos una gran deuda con respecto al reciclaje: se generan alrededor de 17 millones de residuos sólidos al año y de estos solo el 10% son reciclados. Sin embargo, el reciclaje no es la única forma de ayudar al tema de residuos, también existen distintas reglas para su disminución: la regla de las 3 erre o 3R (reducir, reciclar y reutilizar).

  • Reducir implica disminuir el consumo de bienes y energía.
  • Reutilizar es dar a los bienes una segunda vida útil.
  • Reciclar (la más conocida) donde se convierten los desechos a nuevos productos o bienes.

Reglas más ambiciosas que buscan mayores impactos  a nivel ambiental son por ejemplo las 7R: Rechazar, Reducir, Reutilizar, Reciclar, Reparar, Reusar, Rediseñar y la regla de las 11 R: repensar, restaurar, reciclar, redistribuir, recolección, recepción, revendible, reacondicionable, reparable, renovable y reprocesable.

La razón de hablar de las reglas de las “n” R está relacionado al uso indiscriminado del plástico, especialmente en el momento de comprar agua embotellada, en donde las personas olvidan que por hacer uso de ellas por 1 día estarán en el ambiente cercano a 109500 días descomponiendose. Además el uso de botellas de plástico no sólo ocupa petróleo sino también agua. Considerando una botella de 600 mL es necesario 1200 mL de agua para producir, o sea el doble de su contenido.

Es importante hacer acciones de alto impacto para reducir el uso de agua embotellada, como por ejemplo hacer uso de la red de agua potable que utiliza menos energía, contamina menos y es más barata que la embotellada.

Por otra parte, si comparamos el precio del agua potable versus el agua embotellada encontramos una gran diferencia; tomando como referencia que el litro de agua potable tiene un costo de $1, o sea 1 CLP/L y una botella de 500 mL tiene un costo aproximado de $580, lo que equivale a $1160 CLP/L (considerando dos botellas de 500 mL), por lo tanto una gran diferencia.

Bajo estos criterios es recomendable tomar agua de la llave, y si su olor o saber no es de su gusto una solución de poco costo es la compra de purificadores de agua que pueden ser utilizados con sus propios filtros o adosados a la salida de las llaves (tanto para las casas o el trabajo). El costo de los purificadores varia de los $8.000 a los $80.000, puede ser una inversión alta especialmente los de mayor costo, pero considerando que si una persona compra un agua mineral de 500 mL diaria por 2 meses, ya realiza un gasto cercano a los $35.000, por lo tanto puede ser más conveniente comprar un purificador y luego rellenar tu propia botella.

Ya existen varias ciudades de EEUU, Australia y Alemania que han prohibido de forma parcial la venta de agua embotellada, en una búsqueda de disminuir el exceso de plástico. Esto está complementado con las políticas de prohibición de bolsas plásticas.

Sumemonos a estos países para cuidar el medio ambiente, nuestros hogares, lugares de trabajo e incluso también nuestros bolsillos.

Vartan Ishanoglu – CEO en Wenu Work

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